En el día a día se nos presentan situaciones o estímulos a los que damos respuestas. Ahora bien, ¿me dejo llevar por un hábito mecánico o vivo que soy creador consciente de la respuesta?
El ejemplo: estímulo y respuesta
Veamos un ejemplo inventado: una persona me dice algo que para mí es desagradable, entonces, respondo con algo que considero desagradable para ella. O bien me dice algo agradable y yo respondo con algo grato para ella. En este ejemplo hay un estímulo: lo que me dice una persona; hay una respuesta: lo que respondo.
Tipos de respuesta
A cada paso que damos en nuestras actividades diarias podemos dar respuestas a los estímulos mecánicamente o de una manera voluntaria y creadora. A cada instante, sea cual sea el conjunto de factores que nos afectan en un determinado momento, podemos optar por la respuesta que damos.
• ¿Qué necesito para poder expresar mi capacidad de acción y elegir ser creador de una respuesta? Pues bien, necesito estar despierto, dirigir mi atención.
• ¿Qué impide que no sea creador de mis respuestas? No prestar atención y seguir encerrado en un círculo de hábitos. Si me dicen tal cosa me enfado, si me hacen esta otra cosa me entra amargura, si me califican de esta manera me alegro…
• ¿Qué es lo que puedo hacer a cada momento? Estar lo más despierto que pueda y responder con lo mejor de mí mismo.
Si soy creador de mis respuestas puedo evitar la respuesta mecánica (que siempre doy a esa situación) y elegir otra resolución. Puedo saltar por encima de la respuesta mecánica y responder con lo mejor de mí mismo. Respuesta mecánica o respuesta intencionada, esa es la cuestión. Respuesta automática o respuesta con lo mejor de uno, sabia elección.
El estímulo no depende de mí, pero la respuesta sí
Numerosos hechos o acontecimientos que nos ocurren se nos escapan de las manos, no están causados por nosotros. Ahora bien, la respuesta que doy sí está en mi mano. Realizar un acto mecánico o lograr estar consciente y despierto está en nuestras manos. El estímulo que me llega no dependa de mí, pero la respuesta sí depende de mí. Me puede llegar un grito de una persona, y esta acción no depende de mí, pero la respuesta que dé yo a ese grito sí depende de mí. Estar más allá de los automatismos requiere de nuestra atención y de sentirnos sujetos que estamos presentes en ese instante. Cuando doy una respuesta a un estímulo me puedo vivir como creador y que respondo con lo mejor de mí.
En mis respuestas puedo estar presente o ausente. Eligiendo o de una manera mecánica. Ir ganando autonomía y poder evitar hábitos y condicionamientos nos va liberando en nuestro camino por la vida. Y la receta excelente de una respuesta es si va acompañada con algunos ingredientes como la sabiduría, vigor y cocinada con mucho amor. ¿Cuánta inteligencia? La que pueda. ¿Cuánta energía? La que pueda generar ¿Cuánta afectividad? La que pueda dar.

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