Práctica o meditación donde se dirige la atención, dentro de uno mismo, para conectar y sentir la fuerza de la vida, vivir la felicidad y la luz de la comprensión.
Ejercicio / Meditación de focalizar la atención
Busco un momento y un lugar adecuados para hacer este ejercicio. Cierro los ojos para obtener un aislamiento mejor de estímulos externos. Relajo mi cuerpo. Aflojo los músculos que siento tensos. Calmo mi cuerpo.
(Breve pausa)
Respiro profundamente varias veces. Inhalo y exhalo lentamente. Atiendo a la inspiración y a la espiración. Permanezco presente al respirar, atiendo a la inspiración y a la expiración.
(Breve pausa)
Ahora dejo que la respiración siga su ritmo libremente. Solo atiendo a ese ritmo placentero.
(Breve pausa)
Llevo la atención al interior del cuerpo y siento una fuerza o empuje vital. Es una fuerza natural. Presto atención a esa sensación de vida que anima el cuerpo y que funciona sola. Siento su vitalidad, esa energía vital del cuerpo.
Siento la fuerza de la vida...
(Breve pausa)
Ahora enfoco mi atención en el pecho, concretamente en su interior. Siento mi pecho y su profundidad, donde brotan la alegría, la dicha... Emociones que están ahí alojadas en esas profundidades y que ahora siento. Solo atiendo a esa profundidad y siento el amor que siempre están ahí en ese fondo.
Vivo la alegría, la felicidad...
(Breve pausa)
Ahora llevo mi atención al interior de mi cabeza, detrás de los ojos y ahí permanezco atento y consciente a eso que no tiene forma ni representación y es puerta abierta a la comprensión y a la claridad.
Vivo la luz del entendimiento y de la inteligencia...
(Breve pausa)
Poco a poco vuelvo a sentir mi cuerpo. Sigo atento y en silencio como sujeto que observa y está presente. Con calma abro los ojos y dirijo suavemente la atención a lo que me rodea intentando no perder esa sensación de centro de gravedad consciente que soy.

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